Ceferino Namuncurá, Beato de la Dinastía de Piedra
Autor: Fracisco Javier Muñoz
Editorial: Instituto Verbo Encarnado
Disponibilidad: en stock
Vida de Ceferino Namuncurá
Con motivo de la Beatificación del indiecito mapuche Ceferino Namuncurá, muerto poco antes de cumplir 19 años, cuatro religiosos de nuestro Instituto del Verbo Encarnado han escrito este libro que le presentamos.
En él se haya condensada su breve vida en 320 páginas, con cartas y testimonios, así como también la historia de su padre y abuelo, y la llegada de los salesianos a la Argentina.
Ceferino ha reunido en sí dos dinastías: la natural, que le vino de los “Curá”, Piedra, y la sobrenatural, que le llegó por los misioneros. Es por eso el título “El Beato de la dinastía Piedra”.
La Iglesia declara beatos y santos, como ya ha declarado a Ceferino el pasado 11 de noviembre en Chimpay, previo estudio de sus virtudes, marcando un rumbo para la vida del cristiano. “Seguid, o mortales, los gloriosos ejemplos de los santos, pues, éstos son el camino que lleva a la gloria, el camino de la felicidad” (Don Bosco). Ellos lograron, heroicamente, el vivir lo que creyeron.
Todos los santos son un «eco del Verbo»… y Ceferino es un eco muy cercano… que no podemos dejar de oír… ni de leer.
Con motivo de la Beatificación del indiecito mapuche Ceferino Namuncurá, muerto poco antes de cumplir 19 años, cuatro religiosos de nuestro Instituto del Verbo Encarnado han escrito este libro que le presentamos.
En él se haya condensada su breve vida en 320 páginas, con cartas y testimonios, así como también la historia de su padre y abuelo, y la llegada de los salesianos a la Argentina.
Ceferino ha reunido en sí dos dinastías: la natural, que le vino de los “Curá”, Piedra, y la sobrenatural, que le llegó por los misioneros. Es por eso el título “El Beato de la dinastía Piedra”.
La Iglesia declara beatos y santos, como ya ha declarado a Ceferino el pasado 11 de noviembre en Chimpay, previo estudio de sus virtudes, marcando un rumbo para la vida del cristiano. “Seguid, o mortales, los gloriosos ejemplos de los santos, pues, éstos son el camino que lleva a la gloria, el camino de la felicidad” (Don Bosco). Ellos lograron, heroicamente, el vivir lo que creyeron.
Todos los santos son un «eco del Verbo»… y Ceferino es un eco muy cercano… que no podemos dejar de oír… ni de leer.
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